miércoles, 4 de junio de 2014

Mi cama de arena

Me guardo el amor en chivatos y lo reparto a peso. Me niego a regalar gramos de amor como si fueran chivatos repletos de arena y sal.
Y para sal la que sobra entre mis ojos y su mar, que hoy esta la marea demasiado alta y comienzan a navegar recuerdos en barcos hechos de desilusiones en mis mejillas...
Y mientras tanto mi cama hinundada de rencor y trozos de tus putas palabras qie me follaran en corazón...

domingo, 30 de marzo de 2014

Lo reconocería de espaldas donde fuera, ¿Cómo no hacerlo? Quien sería capaz de confundir su manera de caminar despreocupadamente ante el mundo tan cruel y frío a veces, tantas veces…
Y yo, yo siempre había sido uno de los mayores motivos de su tristeza, amarga tristeza.
No puedo hacer más que conformarme con mirarle de espaldas y saber, que quizá, algún día se volverá a dar la vuelta en aquel sitio, donde comenzó todo hace tantos años.
 Que me mirará y tal vez volverá a sentir lo que siento aquella vez, ese sentimiento tan fuerte y profundo que inundo a su ser por completo, anhelada y horrible sensación de caer al vacío.
Lo nuestro nunca fue de verdad, jamás, nunca seré capaz de darle la vuelta a nuestra historia y saber que ya no se volverá a repetir otra vez, pero hay algo que si puedo hacer, regalarle un final completamente diferente, si, puedo cambiarlo todo, mover el mundo entero solo para él, le regalaría la luna si fuese mía y si no, haría todo lo posible para conseguirla y ponerla en sus manos, esas manos que tantas veces rozaron mi cuerpo infinito…
Pero no, no quiero pararme a hablar de sus caricias, eso no conseguirá que vuelva, pero si que consigue que por un momento, eterno, yo viaje a través del tiempo y vuelva allí, a su cama, a escuchar el viento furioso azotando el cristal de una habitación que por un minuto vuelve a ser mía.

Puedo notar como las paredes caen, hay tanto aire allí dentro y aun así tengo la sensación de que me estoy ahogando y que él me besa, me besa tan suavemente que me succiona el alma por la boca y yo no me resisto, se la entrego toda.